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lunes, 30 de junio de 2014

¿Que es la pipicha?

Otro tipo de quelite, como el pápalo, pero con un aroma más penetrante y cítrico. Originario de Puebla y México presente en las cocinas mexicanas desde la época prehispánica.
El pápalo pipicha, como también se le llama, es un perfecto acompañante para platillos con queso, frituras o con verduras y hortalizas como los esquites, las guarniciones y las sopas pero debe comerse con cuidado, ya que el sabor de esta planta, aunque algunos lo califican más suave que el pápalo, para mi gusto es mucho más fuerte, a veces hasta hostigoso.
Sus hojas son delgadas y largas (como se muestra en la imagen). Estas hojas se consumen frescas en ensalada o como condimento (secas o frescas) pero es recomendable ir midiendo la cantidad si no se está acostumbrado. 


martes, 19 de noviembre de 2013

¿Pomelo o toronja?


La familia de los cítricos es sumamente extensa aunque los más reconocidos en nuestro país han sido siempre el limón y la naranja. Provenientes originalmente de china, existe una amplia variedad de frutos: limón, lima, limón verde, naranja amarga, naranja dulce, mandarina, tangerina, toronja y pomelo. (Porque, a pesar de lo que se escucha, las dos últimas son diferentes y no dos nombres distintos dados a la misma fruta en diferentes países)

Más extraño aun es que seguramente la mayoría de estos, si no es que todos, los hemos visto y hasta probado más de una vez aunque tal vez sin percatarnos de ello, como podría ser el caso de la toronja y el pomelo. Curiosamente, es mucho más probable que se hayan topado más de una vez con el segundo pero no tanto con el primero.

A lo que nosotros llamamos toronja en realidad es el pomelo y existen de diferentes colores desde el rosa hasta el amarillo pasando por un color intermedio entre estos dos. Su cascara es gruesa y amarilla o hasta con manchas rosas además de tener un tamaño mayor que la naranja y una pulpa jugosa y con un sabor característico, dulce en las rosas y más amargo en las amarillas.

La toronja, por otro lado, es mucho más grande que la anterior, con cascara amarilla o hasta con tonalidades verdes mucho más gruesa y rugosa que la del pomelo, su sabor es más amargo y hasta su forma suele ser más alargada en la punta como una pera mientras que el pomelo es redondo como las naranjas.
[Gracias a sus comentarios y para marcar mejor la diferencia entre el pomelo y la toronja, citare la imagen de un excelente libro con fotos de muchas clases de ingredientes donde se puede ver claramente la diferencia entre las cascaras, el tamaño y hasta la pulpa de un pomelo amarillo, rosa, y una toronja. Notando el tamaño de la toronja a la izquierda y los pomelos a la derecha de la imagen. Para quien guste consultar esta y muchas mas imágenes de ingredientes exóticos y conocidos que aparecen en este libro dejo la cita completa al final de esta publicación.]


Tal vez, por la misma razón por la que no utilizamos la palabra pomelo para hacer la distinción entre estas dos, da lo mismo encontrar toronjas o pomelos en el mismo espacio. pero su sabor y también el grosor de la piel hace más atractivo al pomelo que a la toronja, en especial porque asociamos este color rosado intenso con la fruta y su sabor más dulce.

Pero ya sean pomelos o toronjas las características más favorables a la hora de escogerlas es que su piel sea brillante (más en el caso de las toronjas), lisa aunque pueden tener tonalidades rosas o verdes según cuál de las dos sea, deben pesar más de lo que aparentan y no tener imperfecciones.
Pero sobre todo se debe tener en cuenta el gusto personal porque la toronja es mucho más amarga y con cascara muy gruesa. Lo importante a la hora de comerla no va a ser el nombre sino el sabor.

Y ya que la mejor forma de disfrutar de las toronjas es fresca en ensaladas, jugos o simplemente sola les dejo una técnica para obtener las supremas (los gajos completos sin la membrana que los rodea).
Es muy sencillo, solo se necesita lavar el pomelo y cortar las dos orillas del fruto hasta la pulpa. Después de eso lo colocaremos en forma vertical estabilizándola gracias a los cortes anteriores y con un cuchillo filoso cortaremos la cascara al límite de la pulpa como muestra la imagen.

Cuando toda la pulpa este descubierta entonces cortaremos entre las membranas de las supremas o los gajos hasta el centro. La pulpa se desprenderá sola así que seguiremos con el siguiente cortando siempre en los dos extremos de la pulpa lo más cerca de la membrana que sea posible.

La parte más difícil será evitar los huesos para obtener la pulpa en una sola pieza, pero si quitan perfectamente la parte blanca de la membrana desde un principio todo lo demás será pan comido.
 bibliografía: 
Werle, Loukie., Cox, Jill. (2005) Ingredientes. Alemania: Könemann

lunes, 6 de mayo de 2013

Galletas de avena y mango



·         200 gr de mantequilla
·         200 gr ó 2 tazas de harina de avena
·         2 huevos
·         1 yema
·         100 gr stevia
·         Vainilla
·         Pisca de sal
·         1 mango
·         1 cucharadita de royal
·         1 tza de leche

1.       Acremar la mantequilla con la stevia. Agregar los huevos y la yema poco a poco.
2.       Cortar el mango en cubos pequeños.
3.       Incorporar el resto de los ingredientes utilizando solo la cantidad de leche necesaria para la consistencia correcta.
4.       Colocar en la charola engrasada con una cuchara
5.       Hornear a 180° hasta que estén doradas.

lunes, 18 de junio de 2012

masa para churros




·         2tzas de harina
·         500ml de agua
·         100gr de azúcar o 50gr de stevia
·         Pisca de sal
·         Pisca de canela en polvo
·         Aceite para freír

1.       Hervir el agua con el azúcar y la canela o dejar al último para revolcar los churros
2.       Verter la harina y la pisca de sal, retirar del fuego y amasar hasta obtener la consistencia correcta
3.       Colocar en una duya y dejar caer en el aceite caliente
4.       Escurrir cuando doren y revolcar en el azúcar.

¡Churros!

 Los churros aunque son tradicionales de España, también se consumen en muchos de los países de América latina como desayuno, cena o postre. Los hay rellenos y con crema batida o delgados y cubiertos de azúcar para acompañar el chocolate.
Esta es una receta fácil perfecta para utilizar algún suplemento de azúcar que soporte altas temperaturas, como la stevia, o para tener un postre rico para los días lluviosos o con frio. Todo lo que se necesita es la misma cantidad de harina y agua. Así que tomaremos medio kilogramo de harina y medio litro de agua además de media taza de stevia o una taza de azúcar regular, aceite para freír, una pisca de sal y canela en polvo.
Se pone el agua a hervir con el azúcar y canela (en caso de no querer revolcar los churros en azúcar después de freírlos). Se le agrega toda la harina y la sal cuando hierva. Debe retirarse del fuego.
 
Este tipo de masa se le conoce como masa cocida ya que se debe remover hasta que se obtenga la consistencia deseada cociendo la harina; parecida a la plastilina.
 
Así que cuando esté perfectamente incorporada se regresara al fuego y cuando la consistencia de la pasta luzca como en la fotografía debe ser introducida en una manga con duya del tamaño deseado para poder darle forma mientras se deja caer en el aceite caliente.
 
La pasta cocida tiende a esponjarse dejando el centro hueco debido a la humedad de la masa, es por ello que lo más importante de esta receta es cocerla hasta el punto adecuado. Así se tendrá el exterior crujiente y el centro suave.



 

jueves, 15 de marzo de 2012

Stevia


 
Después de todos los eglucorantes artificiales, ahora llega el turno de un endulzante natural, sin aporte de calorías y proveniente de Suramérica, el cual, llega a endulzar lo doble (si se le compara con el azúcar) o hasta setenta veces más en algunas de sus presentaciones.
La stevia es una planta que llega hasta nosotros en forma de polvo con apariencia idéntica a la azúcar aunque también existe en bolsitas de té y hasta en gotas; pero, desafortunadamente, es casi desconocido en nuestro país y va ganando terreno muy lentamente; a pesar de ello, se puede encontrar en los centros comerciales o, incluso, endulzando repostería y productos cada vez más numerosos.
Los efectos secundarios aun están en tela de juicio, así que, como en la mayoría de los productos, cualquier abuso podría terminar siendo peor que los beneficios; además de ello, no se puede sustituir la sacarosa en todas las recetas que contengan azúcar. Especialmente en la panadería y repostería donde el tono dorado de la corteza, el toque del caramelo, o simplemente en muchas otras recetas donde el papel de la azúcar no es solo endulzar; sustituirla alterara el resultado.
Algunas de las precauciones a tomar, por ejemplo: en los panes con levadura deberíamos incluir al menos una parte de sacarosa para lograr una buena fermentación, también para lograr que algunos panes tengan esa apariencia dorada o brillosa en la corteza. Para el caramelo (y todas las recetas que lo incluyan) el azúcar sigue siendo indispensable. Aunque, por otro lado, en los flanes puede sustituirse en la mezcla aunque se deje el caramelo.
Para las bebidas, fruta, galletas, gelatinas, etc. la stevia es una opción muy buena, incluso para los diabéticos... y el precio es solo un poco mayor que el de la azúcar convencional.

martes, 28 de febrero de 2012

Masa quebradiza o para galletas

Detrás de toda esa complejidad que se esconde en las recetas de masas, la técnica es muy sencilla. En realidad, hablando de galletas, hay solo dos técnicas a buscar.
En primer lugar, la consistencia de la masa es firme pero uniforme, parecida a la plastilina. Incluso es una masa que no tiene elasticidad como ocurre con la mayoría de los panes. Esto significa que al querer desprender un poco de la masa del resto, sedera fácilmente sin ser chiclosa.
Para lograr este efecto se tiene que evitar el contacto de la harina (y especialmente del gluten de la harina) con el resto de los líquidos como seria la leche, el huevo o el agua.  Y hay dos formas:
La primera (y más común) es acremar la mantequilla con el azúcar y después agregar todos los demás ingredientes líquidos, con ello se volverá mas difícil que el liquido llegue hasta el gluten gracias a la presencia de la mantequilla. La segunda técnica es agregar la harina primero en lugar de hacerlo con los líquidos y batir hasta obtener una mezcla arenosa y de esta forma proteger los granos de harina un poco más del contacto de los líquidos para evitar que el gluten se active.
De cualquiera de las dos maneras en las recetas, lo mejor será dejarla en el congelador por al menos una hora antes de trabajarla y procurar no calentarla demasiado con las manos; pero si esto empieza a pasar y el resultado es sentir nuestra masa cada vez mas pegajosa; se debe volver a enfriar y nunca agregar más harina para secarla ya que empezaremos a activar el gluten y con el exceso de harina se endurecerán cada vez mas.

jueves, 26 de enero de 2012

Mantequilla o margarina

La mantequilla es una grasa que tiene un color entre blanco y amarillento; derivada de la leche, específicamente de la crema o nata y utilizada tanto para la repostería como para la cocina salada. A diferencia de la margarina, la mantequilla ya se elaboraba en la antigüedad mientras que la margarina se empezó a comercializar en 1872.

La margarina es elaborada, principalmente, a base de aceite vegetal. Pero, aunque las dos tengan la misma apariencia sus diferencias son muy grandes. Por ejemplo, el sabor de la mantequilla es mucho más marcado que la margarina, es un sabor inconfundible que se hace presente en todas las preparaciones mientras que la margarina es mucho más barata y se conserva intacta por más tiempo haciéndola más apta para ciertas preparaciones donde es perjudicial que se funda al mínimo cambio de temperatura, como en el pan danés o el hojaldre.
Tal vez, por el precio, sea más fácil encontrar margarina en nuestros refrigeradores en lugar de la mantequilla pero no por ello hay que descartar la mantequilla por completo de nuestras recetas, especialmente cuando la mantequilla toma un papel fundamental en las recetas como es en el caso de las mantequillas compuestas para acompañar los platillos, casi toda la repostería, saltear verduras, etc. cambiar este ingrediente puede alterar la apariencia y sabor de las recetas.
Y para concluir, algunas nuevas investigaciones que comparan la margarina con la mantequilla dicen que tal vez no sea tan bueno sustituir la mantequilla debido a que la margarina aumenta el nivel de colesterol en la sangre o porque aporta más calorías que la mantequilla, aunque también se asegura que la margarina contiene menos ácidos grasos o mas fitoquímicos… así que, mientras la controversia aclara las ventajas y desventajas de cada una, será mejor no abusar de ninguna de las dos y tomar precauciones con ambas a la hora de cocinar.
No es bueno quemar ninguna de las dos y respetar la temperatura máxima a la que pueden ser usadas evitando que los alimentos adquieran sabores desagradables; por lo tanto, no se debe dejar humear en el sartén a ninguna de las dos. También mantenerlas en refrigeración y no combinarlas con ninguna otra grasa (en realidad no es recomendable combinar ningún aceite o grasa por salud aunque el sabor sea bueno)
También procurar utilizar la mantequilla en la repostería, en especial para las recetas donde es necesario acremarla ya que la textura puede variar y el sabor siempre será diferente. Por último, se debe tomar en cuenta que si la margarina es a base de aceite vegetal, entonces, si las cocinas de nuestras casas nos hace falta solo un poco de margarina (especialmente a la hora de elaborar panes) para completar la cantidad de una receta, podemos agregar un chorrito de aceite.

domingo, 15 de enero de 2012

Sopa de tortilla

 
·         4 jitomates medianos
·         1 trozo de cebolla
·         2 dientes de ajo
·         1 chipotle
·         10 hojas de epazote
·         1 ½ litros de agua o caldo de pollo
·         10 tortillas
·         Queso panela
·         Chicharrón

1.       Freír las tortillas en tiras.
2.       Freír los jitomates en mitades, la cebolla, dientes de ajo, chipotle y epazote hasta que la piel se despegue del jitomate.
3.       Agregar el líquido y dejar hervir hasta que la pulpa del jitomate se suavice.
4.       Licuar y colar.
5.       Dejar hervir y sazonar.
 
NOTA: en caso de querer reducir el nivel de picor puede desvenarse el chipotle o dejarlo hervir entero después de sazonar.

viernes, 13 de enero de 2012

De jalapeño a Chipotle

En nuestro país la variedad de chiles es impresionante, además de que las formas de prepararlos y de conservarlos aumentan esta variedad dándonos muchas opciones a la hora de cocinar. Ejemplo de esto es que muchos de los chiles frescos tienen otro nombre y son utilizados para preparaciones diferentes cuando están secos; incluso son tan independientes que rara vez nos percatamos de su mismo origen.
Uno de los ejemplos más populares es el jalapeño que al comprarse seco se conoce con el nombre de chipotle o chilpocle. Cualquiera de los dos es famoso en la cocina mexicana y utilizada en todo tipo de preparaciones desde un pico de gallo o un sebiche hasta los molitos y adobos.
Guardar los chiles secos es fácil y pueden durar mucho tiempo conservando sus propiedades intactas mientras estén herméticamente cerrados y en un lugar fresco de la despensa. Pero cuando son demasiado viejos su color negro o rojizo cambia a marrón claro, además de que se endurecen aun más o hasta llegan a presentar moho; en este estado hay que desecharlos.
Para prepararlos se pueden licuar directamente con el resto de los ingredientes, asarlo, hacerlo en adobo o hasta hervirlo aunque sobre todo, hay que desvenarlo para conservar el sabor pero reducir el picor, especialmente si no se está acostumbrado a comer tanto picante. Esto se logra abriéndolo y retirando todas las semillas además de las dos membranas que encontremos dejando solo la piel.
El chipotle puede utilizarse en combinación con otros chiles secos para los moles y el adobo, también hay una variedad mas largo y grande que se utiliza para hacerlos capeados y que es muy famosa en navidad. Asimismo se utiliza para hacer chipotles adobados y acompañar la comida aumentando su picor o como salsa para la carne árabe.


A continuación dejo una sopa famosa y fácil de hacer para experimentar un poco con el chipotle: Freír las tortillas en tiritas, cortar cuadritos de queso panela y unos cuantos trozos de chicharrón será suficiente en el plato; para el caldillo se freira el jitomate en mitades, media cebolla troceada, dos dientes de ajo, un chipotle entero y un poco de epazote hasta que la piel del jitomate se truene y empiece a despegarse.
Se agregara alrededor de litro y medio de agua o caldo de pollo para dejarlo hervir hasta que la pulpa del jitomate este suave y se molera todo; se cuela para regresarlo a la cacerola y sazonar. De esta forma la sopa podría ser demasiado picosa, pero eso puede solucionarse quitando el chile chilpocle y colocándolo entero solo hasta el final cuando la sopa ya esta colada y sazonada para que hierba unos cinco minutos liberando su sabor pero no el picor.

martes, 10 de enero de 2012

Masa para pizza

 
·         1 ½ tazas de harina
·         ½ taza de aceite de oliva
·         Pisca de sal
·         2 cucharadas de levadura
·         ¼ taza de leche
·         2 huevos 
 
1.       Diluir la levadura en la leche tibia y agregar una cucharada de harina; dejar fermentar.
2.       Mezclar los demás ingredientes y agregar la levadura.
3.       Amasar hasta obtener una masa homogénea. De ser necesario agregar más harina o aceite.
4.       Dejar fermentar hasta que doble su tamaño.
5.       Amasar y extender en la base para pizza o una charola
6.       Dejar reposar al menos 10 minutos mas y preparar la pizza
7.       Hornear a fuego alto hasta que la base esta dorada.

lunes, 9 de enero de 2012

Levadura

La levadura es un hongo utilizado generalmente para la fermentación del pan, ya que se alimenta de las azucares presentes en las harinas, liberando alcohol etílico y gas carbónico. Es por ello que las masas aumentan de tamaño al ser fermentadas además de que adquieren más porosidad al ser horneadas.
La levadura puede ser comprada fresca (como en la fotografía) o en polvo. Y ser utilizadas de igual manera, aunque la proporción es diferente ya que por cada 100gr de levadura fresca se utilizan solo 20gr de levadura en polvo debido a la diferencia en la cantidad de agua.
Al utilizar cualquiera de las dos también es necesario activarla antes de agregarla a la masa para lograr reducir el tiempo de fermentación, especialmente en el caso de la levadura en polvo. Bastara con diluirla en un poco de agua tibia con harina y una pisca de azúcar hasta que aumente su volumen.
Con respecto a su conservación. La levadura en polvo tiene una vida mucho más larga que la levadura fresca pero, como ya mencionamos antes, puede tener una fermentación más lenta. Por otro lado, la levadura fresca durará dias o hasta unas cuantas semanas en el refrigerador o al rededor de un mes en el congelador. La forma más sencilla de comprobar si aun es útil es asegurándonos que tenga una textura lisa y olor agradable además de lograr activarla como se ha mencionado antes.
Debido a que es un hongo, la levadura no debe de calentarse demasiado antes de ser utilizada ni mezclarla directamente con sal o especias como la canela, ya que matara la levadura. Por el contrario es necesario agregar un poco de sal a la masa para contrarrestar la fermentación de la masa y evitar la sobre fermentación que le da el olor desagradable a levadura en nuestros panes.
Esto último también puede ser ocasionado por dejar reposar la masa por un tiempo demasiado prolongado.  Así que la forma más sencilla de medir el tiempo de fermentación, ya que los factores climáticos y la efectividad de la levadura no son siempre las mismas, es esperar hasta que la masa doble su tamaño además de sentirla mucho más liviana al tratar de levantarla del recipiente.
Un buen ejemplo para explicar la forma en que debe de trabajarse con una masa fermentada es con la pizza. empezando con mezclar un cuarto de taza de leche con una cucharada de harina y dos de levadura fresca.
Aparte se mezcla, hasta conseguir una masa uniforme, una a dos tazas de harina, dos huevos, media taza de aceite (de ser necesario agregar un poco mas de aceite si está muy seca o de harina si esta pegajosa) y sal
Se juntan las dos mezclas y se sigue amasando hasta lograr incorporarlas. Después de eso se deja fermentar la masa en un lugar húmedo y cálido hasta que doble su tamaño, como se ha mencionado antes. Después de eso se vuelve a amasar, se extiende en la charola y se procede a una segunda fermentación hasta que la masa sea suave al tacto; con ello se lograra un pan mucho mas esponjoso y suave.
Por último se prepara la pizza con la salsa de tomate, los ingredientes al gusto y queso. Se hornea a temperatura alta hasta que se dore el pan en la base.


martes, 27 de diciembre de 2011

Tomillo


Dentro del especiero, la variedad de hierbas aromáticas que le dan vida a nuestros platillos puede ser muy extensa y confusa cuando apenas se empieza a experimentar con ellas, pero con unos pocos trucos para identificar cada una de ellas además de familiarizarse con su aroma y sus ventajas las volverá, no solo en buenas amigas, sino básicas en la cocina.  
La hierba en turno es el tomillo, una hierba muy versátil que puede ser consumida fresca o seca y con un aroma característico. Sus hojas son pequeñas cubriendo todo lo largo de los taños. Se puede encontrar fácilmente y no es muy cara.
Como muestra la fotografía, el tomillo es fácil de identificar. Se debe de tomar en cuenta que los tallos de tomillo son duros y muy poco flexibles estando seco, además de que solo tienen esas pequeñas hojas sin flores, al contrario del orégano o la albahaca.
Aun así, la forma más sencilla para identificar el tomillo es por su aroma, tan característico que aun sin verlo directamente no hay forma de confundirlo con las demás especias comunes en la cocina y las tiendas. Tal vez no tiene un fuerte aroma como la albahaca pero es muy penetrante, tanto que cuando está fresco no es necesario acercarse mucho para identificar las notas picantes, herbáceas y algo terrosas pero muy cálidas en su aroma. (Aunque, como todos los aromas, será necesario olerlo para poder saber de lo que se habla)
Su conservación es muy sencilla, ya que se puede comprar y usar fresco pero mantenerlo en un lugar seco como en una bolsa de papel sobre el refrigerador para que pueda secarse sin que se pudra y de esa forma poder utilizarlo por mucho mas tiempo. Aunque lo recomendable es que, después de tenerlo seco, no guardarlo por demasiado tiempo para evitar cocinar con un tomillo que ha perdido su aroma.
 
En las recetas, el tomillo es un perfecto acompañante de las verduras, el pescado y el pollo. También es utilizado para el escabeche y para adobos, estofados o aderezos. Es muy versátil y fácil de combinar con otras especias pero la recomendación de su uso es agregarlo siempre al final de las preparaciones en los últimos minutos de cocción ya que los aromas de esta y otras hierbas tienden a evaporarse rápidamente perdiendo su intensidad en los alimentos.  

jueves, 22 de diciembre de 2011

Ponche navideño




·         10 Tejocotes
·         3 rodajas de piña
·         1 manzana grande
·         5 guayabas
·         Rajita de canela
·         1 taza de pasitas
·         1 taza de ciruela pasa
·         Dos tazas de concentrado de Jamaica natural
·         media taza de azúcar
·         Dos litros de agua

1.       Se lavan y hierven los tejocotes desde agua fría hasta que estén suaves.
2.       Se corta la fruta en trozos. Pelar la manzana es opcional
3.       Se pelan los tejocotes y se parten en mitades.
4.       Junto con los tejocotes se agrega la canela las pasitas y las ciruelas pasas al agua de los tejocotes.
5.       Por último se agregan el resto de los ingredientes agregando el azúcar hasta lograr el dulzor deseado.
6.       Para conseguir el concentrado de Jamaica se hierve la flor a baja temperatura y se utiliza solo el líquido.


NOTA: esta receta es para un promedio de 10 personas.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Tejocotes para el ponche

En estas épocas navideñas y de frio, el ponche es, sin duda, la bebida para todas las noches, bueno para las enfermedades respiratorias, para calentarse y también por su sabor tan perfumado.

Para esta bebida caliente tan famosa, se utilizan frutas como manzana, piña y guayaba además de canela, pasitas, ciruelas pasas, tamarindo, Jamaica, etc. hay tantas recetas diferentes como cantidad de hogares, pero todas llevan la misa base de tejocotes.

Este pequeño fruto originario de algunos de los estados de México es fácil de encontrar entre los meses de octubre y enero; no es mayor a un limón, aproximadamente de unos tres centímetros de diámetro; con piel entre amarilla o naranja y con pecas negros como muestra la fotografía.
Así como su nombre lo indica (“Tejocote” que proveniente del Nahuatl: texocotl que significa fruta agria y silvestre) este fruto es muy duro, carnoso (algo seco) y con sabor amargo pero muy peculiar que vale la pena probar crudo; ya que es posible consumirlo de esta forma pero que en realidad es más común en jaleas, almíbar y principalmente para el ponche navideño.
Siendo un producto orgullosamente mexicano, es fresco y barato especialmente para el centro del país; además de que será fácil de almacenar durante meses en el refrigerador sin muchos cambios en su calidad y estará listo para el ponche después de hervirlo sin azucar por unos minutos hasta que esté suave.
Por su gran cantidad de pectina, le dará buena consistencia al ponche por lo que es importante utilizar el agua en que se hirvieron para la base, asi como pelar los tejocotes despues de hervirlos para mejor la apariencia y textura. Después de eso se agregara el resto de los ingredientes incluyendo el azúcar y se dejara hervir hasta que tenga el aroma característico del ponche.  
Existen toques personales para mejorar su sabor, como agregar canela, concentrado de tamarindo o de Jamaica; todo dependerá del gusto personal y de los ingredientes disponibles.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Pescado empapelado

 
·         5 filetes de pescado
·         1 papa mediana
·         1 zanahoria
·         ½ cebolla
·         4 ajos
·         3 limones
·         Sal
·         Pimienta
·         Vinagre
·         Aceite de oliva
·         2 chiles de árbol

1.       Moler los ajos con el vinagre, aceite de oliva, el jugo de los limones y los chiles
2.       Cortar en rebanadas delgadas la zanahoria, papa y cebolla y formar una cama  en los cuadros de papel aluminio
3.       Encima de esto colocar los filetes de pescado y sazonar
4.       Unir las puntas del papel aluminio para formar una especie de cuenco alrededor de los pescados dejando una pestaña para cubrirlos después. Bañar con la primera mezcla y serrar los paquetitos perfectamente.
5.       Colocar en un molde y hornear a temperatura alta alrededor de media hora.
6.       Sacar del horno, cortar el papel y servir.