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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Lasaña. Paso 2: cuchillo y cortes



Para la segunda salsa de nuestra lasaña se podría utilizar la publicación sobre el jitomate hecha con anterioridad en este blog, ya que es una preparación sencilla pero muy buena con la carne molida clásica de la lasaña; también se puede intentar una nueva técnica que le dará un aspecto más profesional.
Para ello se necesitan todos los ingredientes mencionados para la salsa de tomate (ajo, cebolla, jitomate e incluso apio y zanahoria…) pero en esta ocasión no se molerán todos juntos. En lugar de eso cortaremos finamente todos los ingredientes para freírlos en el aceite de oliva.
Así que aprovechando esta ocasión, y antes de continuar con la receta, les dejo un truco muy fácil para utilizar el cuchillo con mucha mas destreza. Logrando cortar las verduras mucho más rápido y reduciendo el riesgo de cortarnos un dedo.
Ya que, la forma de tomar el cuchillo afecta directamente el control que tenemos sobre él; tal vez cueste un poco al principio romper con la costumbre pero a largo plazo evitar colocar el dedo índice sobre el cuchillo mientras cortamos para hacerlo como muestra la imagen mejorara la fuerza además de la precisión con la que cortamos.
También utilizar los nudillos para guiar el cuchillo en lugar de arriesgar la yema de nuestros dedos, porque el cuchillo se deslizara rozando nuestros dedos sin despegar la punta de la tabla y moviendo el producto que estamos cortando con el pulgar en lugar de ser el cuchillo el que se mueva de un lado al otro de la tabla. 
Es muy importante mantener los cuchillos siempre con filo ya que es mucho más fácil que suceda un accidente con un cuchillo sin filo que con uno que se desliza con mucha más suavidad cortando el producto. Por último, para cortar la cebolla que tiene muchas capas y suele despedazarse o quedar de tamaños muy distintos, lo recomendable es cortar a la mitad dejando las raíces en un extremo; cortar tiras hacia lo largo sin llegar a la raiz y por ultimo filetearla a lo ancho. Con estos sencillos cortes obtendrán una cebolla finamente picada sin que termine desbaratada antes de tiempo.
Continuando con la receta después de haber cortado los ingredientes. Freiremos la cebolla en el aceite de oliva, cuando esté dorada se agrega el ajo y después la carne. Si la carne molida no es su favorita, en este paso se puede sustituir por pollo deshebrado o verduras (tomar los ingredientes del ratatouille o seguir esa publicación es una excelente idea). Cuando la carne este cocida y se despedace… o en tal caso, que las verduras empiecen a estar suaves, agregamos el jitomate picado.
En este momento se pueden agregar las especias que más les gusten y en la cantidad deseada, para este caso se utilizo albahaca, tomillo, orégano y laurel además de pimienta y sal. El sazonar es al gusto y depende de la sazón de cada uno, pero lo recomendable es no utilizar los mismos condimentos que en la salsa blanca para crear un contraste en el resultado final.
La preparación se deja reducir, ya que los jitomates soltarán líquido mientras se cocinan, así que lo mejor será removerlo continuamente además de tratar de aplastar el jitomate para apresurar la cocción.

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